miércoles, 29 de enero de 2014

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London Track 2


pasear por regent's canal es de lo mas relajante, todo el mundo hace footing, hay diversidad de casas barco flotantes, y construcciones decadentes muy muy interesantes...el domingo decidimos movernos hasta el centro. es un poco locura con la nena, el carrito, pero hay que hacerlo. los desplazamientos en londres son lo peor, sobre todo cuando vas con carrito, no en todas las estaciones hay ascensor, y moverse es más complicado, pero hay que hacerlo. fuimos a la tate modern, es un paseo como os comenté obligado en todas nuestras visitas allí.



millenium bridge and tate modern museum...  disfrutar del museo con la nena ha sido de lo más gracioso, hacía sus interpretaciones de todas las obra y cuadros. pasamos por la mail shop y no pudimos resistir la tentación de comprarle un cuento a la nena "noodle loves the zoo", le encantan los animalitos.




fuimos caminando caminando hasta covent garden market, alli nos esperaba un delicioso lunch en una terracita (con calefacción) disfrutando de un concierto callejero, donde el cantante me deleitó con mi canción favorita de este momento, os recomiendo que la escucheis passengers let her go  mientras la nena comía disfrutamos de unos rayitos de sol, cargamos pilas y continuamos nuestra marcha, teníamos que aprovechar el tiempo al máximo, y ahora tocaba shopping en oxford street.



puedes volverte loca con todas las tiendas que hay, por que si, hay muchas muchísimas que en españa no tenemos, pero no era cuestión de perder el tiempo y solo entramos en gap. te vuelves loco con la ropita de niño, sobre todo la de nueva temporada, y compramos para la nena, sudadera, botitas y cazadora vaquera, mamá también encontró una sudadera ideal, todo hay que decirlo ( y además de rebajas). buena compra!




y después de pasear por oxford street, necesitamos otro ambiente, nos cogemos el metro y nos vamos a brick lane. un barrio de lo más hipster, es un barrio musulmán en origen, y a la antigua mezquita la han rodeado mercadillos vintage, mercadillos de comida exótica de todos los países, y tiendas alucinantes de todo tipo. no puedes dejar de visitar el 1001, como ya os indiqué en mi anterior post, en su terracita puedes degustar un perrito con una cerveza, mientras disfrutas de la vista que te ofrece el barrio.



para finalizar, una cena entre amigos, tranquila, en el vietnamita nuevo del barrio, precios más que asequibles, cerveza del país, y platos auténticos, y sobre todo de lo más sano y natural. tienen sillitas para los bebés,  y la nena se portó fenomenal. te aconsejo que si vas, mejor reserves antes. ha sido un viaje increible, pero corto, eso sí.... me encantáría vivir aqui....