sábado, 6 de abril de 2013

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1 litro por 100 libras (parte 3)

Tras tantas y tantas consultas.... que os comenté aquí, decidí comprarme un sacaleches... la única frase en la que coincidían todas las personas a las que consultaba era, sácate leche más a menudo, cada hora o cada hora y media, y así producirás más....  un sacaleches... y cual? y cómo funciona? y merecerá la pena (porque es una pasta...)?

Finalmente lo compré, la marca MEDELA, la mejor, no me arrepiento lo más mínimo, y por supuesto, eléctrico. estuvo en la caja varios días, me resistía a abrirla, leí mucho y había mujeres que con el sacaleches no obtenían nada... tenías que estar muy concentrada en lo que hacías, pensar en tu niña, tenerla cerca, oler algo de ella, tocar algún juguete, ver alguna foto... madre mía que difícil....




Después de lecturas, consultas, y muchos correos con mi monitora de La Liga de La Leche, descubrí que algunas mujeres tenían excedente de leche, por lo que el sacaleches le permitía sacarse y después congelar, y otras tenían tanto tanto excedente que podían incluso donar la leche a un banco de leche materna. En Inglaterra un litro de leche materna valía cien libras ( unos ciento veinte euros, en número redondos...). La leche materna es fundamental para los bebitos prematuros que no tienen fuerza suficiente para mamar y son alimentados con leche materna de otras mamis que han donado. También hay mujeres a las que les tarda mucho en subir la leche una vez que han parido, o que por circunstancias traumáticas en el parto no les llega a subir. El tema de la leche tiene mucho que ver con el coco, con la cabeza de la madre recién parida, no solo es un tema fisiológico, las hormonas son así, nos manejan como quieren....

Me encantó el tema de que muchas mujeres congelaran leche para cuando se incorporasen al trabajo, y quien cuidara de sus bebitos, pudiera facilitarles leche materna. yo, cuando mi gordita tuviera cinco meses tendría que incorporarme si o si al trabajo, por lo que la idea de que siguiera tomando leche materna, para mi se convirtió en una obsesión.

Por las noches la prolactina, la hormona que regula la producción de leche materna está a a pleno rendimiento, por lo que es el mejor momento para ofrecer más pecho al bebe o para sacarte más leche. migordita siempre ha sido bastante dormilona, por lo que cuando dormía, yo me levantaba para sacarme leche, y guardaba este excedente para darle después de ofrecerle el pecho, en las tomas del día siguiente. Es importante ser bastante organizada si te dispones a guardar leche materna. no mezclar una leche de una extracción a otra, darle siempre la leche más antigua, y si lo ves necesario congelar en bolsas preparadas para uso exclusivo de leche materna, e indicar siempre el día en el que te has sacado leche, la hora, y la cantidad.

Un detalle importante para dar a tu bebé la leche materna, es después dársela con el biberón de Medela. Este bibe tiene una tetina especial (nada que ver con las tetinas convencionales de otros bibes bonitos del mercado...) es una tetina que hace que el bebito tenga que succionar, y hacer un trabajo similar al de la succión que hace con el pecho de su mamá, así el bebé no se olvidará que tiene que trabajar un poquito para sacar la leche. Este detalle es fundamental, para que puedas combinar biberón con pecho. Por un lado es peligroso, algunas mamás dicen que si el bebé prueba un bibe después no vuelve al pecho. En mi caso no fue así, combinaba ambas cosas, y nos fue así bastante bien. A migordita no le servía con la leche que sacaba de mamar directamente del pecho, y después de eso le ofrecía la leche que había sacado la noche anterior con el sacaleches. Este método me funcionó, no me atrevo a aconsejar a nadie, el tema de la lactancia para mi es complicado, y no me considero experta.

Lo único que puedo decir es, que no mires el reloj, que le des pecho todo el que quiera el bebé, a demanda, tantas  veces como él quiera, y durante el tiempo que él decida, que solo pienses en él, aproveches todo el tiempo que podáis estar juntos (que pasa muy rápido) y delega en el resto de las cosas, y pide ayuda si la necesitas. Los primeros meses eres vital para tu hijo.