jueves, 4 de septiembre de 2014

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Deporte en el embarazo (parte I)



Mucho se habla y escribe sobre el tema, y como en todo en esta vida, todo el mundo opina. 

Yo quiero dar mi visión y mi experiencia personal, por si os sirve de algo. Quiero animaros a todas, embarazadas y no, a hacer ejercicio, el que sea, el que os guste, el que más os apetezca, el que se adapte a vuestras circunstancias, de horarios, y económicas. Hay una solución para todas, todo es cuestión de tener ganas, estar motivadas, probar y ver el resultado. No os arrepentiréis.
Siempre he hecho algo de ejercicio, desde la adolescencia, aunque no soy una loca del deporte (ya me gustaria...) y en realidad siempre lo he hecho con la intención de quitarme el michelín que me ha perseguido toda mi vida, y nunca logro quitarme, y perder esos dos (o tres o cuatro...) kilitos de más.

Os cuento mi experiencia con el ejercicio y el post-parto. En otro post hablaré sobre el ejercicio, en mi embarazo.

Después de dar a luz a mi gordita, no conseguía quitarme esos tres o cuatro kilos de más (que a todas nos quedan), aunque en realidad no hacía nada para perderlos (¿cómo se iban a ir solos???)... Realmente estaba bastante preocupada con otros temas: que mi nena comiera, cogiera bien la teta (sufrimos bastante), durmiera sola (sin llorar y sin estivilizarla....), estimularla sin parar y, en definitiva, ocupada para que fuera la bebe más guapa, más alta, más lista y más buena, del barrio y de parte del extranjero... Cómo iba a tener yo tiempo para pensar en mí misma, con la cantidad de tareas que tenía? Además, con la lactancia, tenía que alimentarme bien (dietas no!), para poder dar a la nena, la mejor leche materna… me quedaba toda la vida para adelgazar (eso pensaba....) y para preocuparme por mi (eso no deberías pensarlo nunca)…. 



Realmente estuve mucho tiempo sin preocuparme por mi, y las carnes que colgaban en un principio, seguían colgando…. Eso no tenía ninguna pinta de que algún día volviera a su sitio, con lo que se habían dado de si….
Al terminar la “cuarentena”(antes no recomiendan hacer deporte), me apunté a un centro para mamás, niños y familia (no sé muy bien cómo definirlo, descubridlo por vosotras mismas: fun and fit), donde podías hacer deporte (yoga o pilates o fitnes) acompañada de tu bebé. Me parecía una idea perfecta, podías darle la teta en mitad de la clase, si lo necesitaba, o bien, que el bebé durmiera a tu lado, o bien, hacer ejercicios de yoga o pilates con tu bebé, qué Planazo! Me vino genial, mejoré mucho mi abdomen post parto (que me quedó totalmente fuera de si), mi espalda, y mi ánimo. Además de compartir vivencias con otras mamás que también acababan de dar a luz.  Fueron tres meses perfectos, era nuestro ratito de deporte juntas: mi gordita y yo. Hasta que tuve que volver al trabajo, y no pude compaginar estas clases con mis horarios laborales.

Volví al desierto de la inactividad….

Después de dejar la lactancia (por motivos laborales, y no por decisión propia), tienes otras muchas preocupaciones, que en definitiva, nunca te permiten encontrar un hueco para ir al gimnasio. Yo pensaba: "esas casi dos horas que pierdo en ir, cambiarme, hacer ejercicio, y volver, las voy a dedicar con mucho más gusto a estar con mi niña y sentirme una buenamadre… el gimnasio es para otro tipo de mujeres: no tendrán niños, no trabajarán fuera de casa doce horas, o tendrán otras  prioridades… ahora que soy madre, no puedo permitirme ese lujo…"


Pero las carnes colgantes seguían ahí, y entré en un círculo de depresión y negación, por no hacer nada para mejorar mi forma física, pero a la vez deprimida por mi estado físico (que no me gustaba), porque no podía dejar de ser un buenamadre el poco tiempo que tenía libre…. Y tomé una decisión, (ayudada por mi chico que es un solete de primavera): ser una runner!

Si, correr me iba permitir no tener un horario fijo (el gimnasio te obliga a ir a determinada actividad una hora concreta), poder salir el tiempo que tuviera libre, era gratis, por lo que si faltaba no me iba a sentir mal por malgastar mi dinero en un gimnasio, era un ejercicio muy completo, y me iba a venir fenomenal, para sentirme bien conmigo misma. Correr es una forma estupenda de hacer deporte, gratis, sin horario, al aire libre, y con el tiempo (y paciencia) te permite adelgazar.

Nadie me iba a ver, por lo que podría ponerme cualquier modelo que encontrara por casa, mallas, camiseta vieja de la universidad, cinta en el pelo, y cualquier deportiva…. No tenía que agobiarme, empezaría poco a poco…. Y así es como hace 10 meses empecé a correr.  Al principio solo quince minutos y después me fui animando más. Me hacía sentir bien conmigo misma, no me ataba a ningún horario, perdía poco tiempo, y me evadía mientras corría, me daba el aire en la cara y escuchaba mi música favorita…. Las pieles colgando, volvían (muy lentamente) pero volvían a su sitio, y todos contentos!

Aconsejo leer "mujeres que corren" de Cristina Mitre, y visitar su web. a mi me dio mucha energía para correr, por que cuesta, pero merece la pena! y este post sobre cómo empezar a correr.

Mi chico por el día de la madre me regaló un super equipo de runner, ya era una corredora equipada, monísima, y unas semanas después…. Me quedé embarazada…. El ser runner se terminó.... (al menos de momento: no es recomendable hacer ejercicios de impacto en el primer trimestre de embarazo, tampoco ejercicio que no hubieras hecho antes de quedarte embaraza).